jueves, 21 de mayo de 2009

Dia diecinueve Privacidad y conexion

DIA 19

Privacidad y conexión

“Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo”

Filipenses 2:3

 

La tecnología de la comunicación plantea promesas que compiten entre sí. Por un lado promete ayudar a uno a esconderse de las personas. Al mismo tiempo promete conectar personas instantáneamente en el mundo entero. Para poder llevar a cabo cualquier trabajo, necesitamos tiempo SIN interrupciones. La tecnología nos promete que nos ayuda a organizar nuestro tiempo y cortar las distracciones con palm pilots, correo de voz, y programas de agendas.

 

Para poder resolver cualquier cosa también necesitamos acceso a la información. Necesitamos nuestras preguntas contestadas. Esto se opone a nuestro deseo de tiempo sin interrupción, sin embargo, la tecnología también nos ofrece ayuda aquí, ofreciendonos el correo electrónico, los mensajes instantáneos, y telefonos móviles.

 

Estos deseos en competencia entre la privacidad y el mantenernos conectados han estado presente desde hace mucho tiempo. El Rey Asuero desarrolló un sistema bárbaro para conseguir ambas metas. Cuando él llamaba a alguien, esperaba una respuesta inmediata. Cuando alguien llegaba a él sin haber sido llamado, él se reservaba el derecho de matarle.

 

En Ester capítulo uno, el rey se enfurecio cuando la Reina Vasti se rehusó a ir cuando se le llamó. El capítulo cuatro nos habla del peligro al que se expuso Ester con su visita no agendada. En cada uno de estos casos, la actitud del rey puede ser tentadora en nuestro intento por mantener el orden. Es la presunción de que “Mi tiempo es de más valor que el tuyo”.

 

Necesitamos mantener un balance entre el ayudar a las personas con sus necesidades y hacer nuestro trabajo. No importa cuan enfocada estés en cualquier momento, tenemos que tratar a las personas con bondad, honor y respeto.

 

Jesús nos modeló esto en Marcos 1:38. Cuando los discípulos le interrumpen en su tiempo devocional, El no se molesta. En vez de eso, El usa la oportunidad para invitarles a Su obra diciendoles: “Vamos a otro lugar, a los pueblos vecinos, para que predique también allí, porque para eso he salido.”

 

Personalizándolo:

1.    Jamás matarías a alguien porque vino sin avisarte a visitarte, pero ¿Te reservas el derecho de molestarte cuando alguien aparentemente te hace perder tiempo?

a.    Tratas de acabar un trabajo en el jardín antes de que el sol se ponga y viene un vecino solitario listo para entablar conversación.

b.    Tratas de preparar la cena mientras tienes un niño enganchado en la pierna con preguntas que no terminan.

c.    Un colega necesita ayuda justo cuando estas en el mejor momento de otro proyecto.

2.    Pidele a Dios que te ayude a valorar a las personas por encima de tu horario hoy. Algunas distracciones pueden ser oportunidades que El mismo te envía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario