lunes, 30 de noviembre de 2009

Dia 19

Romanos 1:8 En primer lugar, doy gracias a mi Dios por medio de Jesucristo por todos vosotros, porque por todo el mundo se habla de vuestra fe.

1 Corintios 1: 4 Siempre doy gracias a mi Dios por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús,

Efesios 1: 15-16 Por esta razón también yo, habiendo oído de la fe en el Señor Jesús que hay entre vosotros, y de vuestro amor por todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo mención de vosotros en mis oraciones;


Filipenses 1:3-4:
Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, orando siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos vosotros.

Colosenses 1:3-4: Damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, orando siempre por vosotros, al oir de vuestra fe en Cristo Jesús y del amor que tenéis por los santos.

1 Tesalonicenses 1:2-3: Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros, haciendo mención de vosotros en nuestras oraciones; teniendo presente sin cesar delante de nuestro Dios y Padre vuestra obra de fe, vuestro trabajo de amor y la firmeza de vuestra esperanza en nuestro Señor Jesucristo.

2 Tesalonicenses 1:3: Siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe aumenta grandemente, y el amor de cada uno de vosotros hacia los demás abunda más y más.

Cuando lees las cartas del Nuevo Testamento del apóstol Pablo, no puedes evitar notar como él estaba agradecido por los demás. Pablo no lo dejaba como una mera expresión de gratitud general-muchas veces tomó el tiempo de identificar individuos específicos por quienes él estaba agradecido y les dejaba saber cuánto apreciaba su contribución a su vida y a su ministerio.

La gente le importa a Dios. Y deben importarnos a nosotros. Es importante tomarse el tiempo de reconocer y expresar aprecio por las contribuciones que aun personas poco conocidas hacen a Su Reino y a nuestras vidas. Haz una lista hoy de individuos que han bendecido o tocado tu vida de algun modo. Pregúntate ¿Le he agradecido a esta persona por la manera en que Dios la ha usado en mi vida? Marca al lado de cada nombre aquellos a quienes les has expresado gratitud.

Inicia entonces el proceso de “ponerte al dia” en tu cuenta de gratitud. No trates de atacar la lista completa en una sentada. Una a la vez. En las primeras 24 horas encuentra la manera de expresarle tu agradecimiento por la influencia e impacto de esa persona en tu vida. Luego pasa a la próxima… y la próxima.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Día 18

1 Corintios 10:1-13

1Porque no quiero que ignoréis, hermanos, que nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron por el mar;

2y en Moisés todos fueron bautizados en la nube y en el mar;

3y todos comieron el mismo alimento espiritual;

4y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo.

5Sin embargo, Dios no se agradó de la mayor parte de ellos, pues quedaron tendidos en el desierto.

6Estas cosas sucedieron como ejemplo para nosotros, a fin de que no codiciemos lo malo, como ellos lo codiciaron.

7No seáis, pues, idólatras, como fueron algunos de ellos, según está escrito: EL PUEBLO SE SENTO A COMER Y A BEBER, Y SE LEVANTO A JUGAR.

8Ni forniquemos, como algunos de ellos fornicaron, y en un día cayeron veintitrés mil.

9Ni provoquemos al Señor, como algunos de ellos le provocaron, y fueron destruidos por las serpientes.

10Ni murmuréis, como algunos de ellos murmuraron, y fueron destruidos por el destructor.

11Estas cosas les sucedieron como ejemplo, y fueron escritas como enseñanza para nosotros, para quienes ha llegado el fin de los siglos.

12Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga.

13No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres; y fiel es Dios, que no permitirá que vosotros seáis tentados más allá de lo que podéis soportar, sino que con la tentación proveerá también la vía de escape, a fin de que podáis resistirla.”

En la lectura de hoy, Pablo reflexiona en la vida de los hijos de Israel en el desierto e identifica cuatro pecados específicos que ellos cometieron, todos con consecuencias funestas. Es sobrecogedor darnos cuenta que El incluye el pecado de la murmuración entre estos pecados y lo toma bien en serio! (NOTA DE TRADUCCION: entre los sinónimos de este término está la crítica, el cotilleo, el chisme, las habladurías).

El murmurar se opone a la gratitud. Y como la gratitud, inicia en el corazón y se expresa en palabras. Nace del pecado del descontento-no estar satisfecho con lo que Dios ha provisto. Filipenses 2:14-15 dice que “hagamos todo sin murmuración” y que cuando somos obedientes en este aspecto, nuestras vidas traen la luz de Cristo al oscuro mundo nuestro.

¿Eres culpable del pecado de la murmuración? Si es así, confiésaselo al Señor; pídele que te perdone y te dé el verdadero arrepentimiento. Proponte en tu corazón dejar de lado la queja y revestirte de un corazón agradecido.

Pide a Dios que te haga sensible y te alerte de situaciones en las próximas veinticuatro horas donde tu respuesta natural hubiera sido murmurar o quejarte. Pídele GRACIA para poder dar gracias cada vez que te veas tentado a murmurar.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Día 17

Proverbios 3:13-18

13Bienaventurado el hombre que halla sabiduría

y el hombre que adquiere entendimiento;

14porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata,


y sus utilidades mejor que el oro fino.

15Es más preciosa que las joyas,


y nada de lo que deseas se compara con ella.

16Larga vida hay en su mano derecha,


en su mano izquierda, riquezas y honra.

17Sus caminos son caminos agradables


y todas sus sendas, paz.

18Es árbol de vida para los que de ella echan mano,


y felices son los que la abrazan.”

Cuando el autor de Proverbios reseña los beneficios de la sabiduría, también señala los beneficios de toda hábito y disciplina inspirada por las Escrituras. Y ya que la práctica de ser agradecido es una característica básica del pueblo de Dios, creo que estos pasajes nos llaman a una vida sabia y piadosa pueden aplicarse a la gratitud también. Por eso es que me encanta lo que está implícito en la lectura de hoy. Inicia y termina con una palabra de bienaventuranza que muestra el tipo de persona que Dios desea y nos capacita que seamos.

En esta traducción, la palabra hacia el final es “felices”. Para muchas personas, la felicidad está ligada a sus circunstancias- lo que sucede en sus vidas. Para los cristianos, sin embargo, la felicidad o bienaventuranza no depende del clima, el mercado de valores, o como nos quedó el último corte de pelo. La verdadera felicidad- ese sentido de paz inconmovible, contentamiento y bienestar- vienen cuando nos recordamos de las bendiciones que tenemos en Cristo y respondemos en gratitud.

Hemos hablado de ser “bullosos” con nuestras acciones de gracia, vocalizar lo que Dios está haciendo. Verifica que tu rostro también exprese ese corazón de gozo y agradecimiento.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Dia 16

SALMO 30
“1Te ensalzaré, oh SEÑOR, porque me has elevado, y no has permitido que mis enemigos se rían de mí.
2Oh SEÑOR, Dios mío, a ti pedí auxilio y me sanaste.
3Oh SEÑOR, has sacado mi alma del Seol; me has guardado con vida, para que no descienda al sepulcro.
4Cantad alabanzas al SEÑOR, vosotros sus santos, y alabad su santo nombre.
5Porque su ira es sólo por un momento, pero su favor es por toda una vida; el llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana vendrá el grito de alegría.
6Y en mi prosperidad yo dije: Jamás seré conmovido.
7Oh SEÑOR, con tu favor has hecho que mi monte permanezca fuerte; tú escondiste tu rostro, fui conturbado.
8A ti, oh SEÑOR, clamé,
 y al Señor dirigí mi súplica:
9¿Qué provecho hay en mi sangre si desciendo al sepulcro? ¿Acaso te alabará el polvo? ¿Anunciará tu fidelidad?
10Escucha, oh SEÑOR, y ten piedad de mí;
 oh SEÑOR, sé tú mi socorro.
11Tú has cambiado mi lamento en danza;
 has desatado mi cilicio y me has ceñido de alegría;
12para que mi alma te cante alabanzas y no esté callada. Oh SEÑOR, Dios mío, te alabaré por siempre.”

La palabra “cantad” está en la Biblia unas cien veces- en mas de sesenta ocasiones está en el libro de los Salmos. Los versos 4 y 12 del pasaje de hoy unen el canto con la acción de gracias. En las Escrituras encontramos numerosos ejemplos del poderoso efecto que tiene la alabanza a través de la música.

Cuando hablo con mujeres que están luchando con el desaliento o la depresión crónica, frecuentemente les pregunto: (1) ¿Estás memorizando las Escrituras? Y (2) ¿Estás cantándole al Señor? Estas no son “pastillas” mágicas que harán que toda lucha emocional se disipe, pero he encontrado que son extremadamente efectivas para recalibrar mi corazón y restaurar mi paz interior. En momentos cuando estoy tremendamente distraída o desalentada, abro mi himnario y comienzo a cantar. Cuando canto al Señor, mi corazón y mente se vuelven hacia su bondad y amor, e invariablemente la nube comienza a levantarse.

Ya sea que tu corazón tiene un día nublado o soleado, CANTA! Ahora mismo, si es posible. Pon un CD o tu iPod y canta con otros, o cántale a solas a El.

martes, 24 de noviembre de 2009

Dia 15

Salmo 50: 14-15, 23

"14Ofrece a Dios sacrificio de acción de gracias,


y cumple tus votos al Altísimo;

15e invócame en el día de la angustia;


yo te libraré, y tú me honrarás…

23El que ofrece sacrificio de acción de gracias me honra;


y al que ordena bien su camino,


le mostraré la salvación de Dios."

En muchas ocasiones en la vida, el ser agradecido es lo último en lo que pensamos; ocasiones donde nada luce bueno o que vale la pena agradecer.

Hoy te propongo que hagas una lista de todas las dificultades en tu vida. Deletréalas, con tanto detalle como quieras. Luego usa esa lista como base para tu agradecimiento. Puede parecer extraño-o incluso imposible! No esperamos agradecer a Dios por cosas pecaminosas. Pero podemos darle gracias a Dios “en todo”, sabiendo que Dios aun es Dios y El usa todas las cosas en este mundo caído para llevar a cabo Sus propósitos.

Empieza a darle seguimiento a como Dios usa estas circunstancias en tu vida. Quizás te llevan a depender mas de El, o a clamar a El en oración, o a ejercitar tu fe en Sus promesas. Cuando clamamos a nuestro Señor “en el día de la angustia” (Salmo 50:15), con nuestras mentes puestas en glorificarle a El, El hace maravillas en medio de nuestro dolor y tristeza. Agradécele en fe porque El puede usar cada una de estas situaciones como un medio de desplegar Su gloria.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Dia 14

1Ten piedad de mí, oh Dios, porque el hombre me ha pisoteado; me oprime combatiéndome todo el día.

2Mis enemigos me han pisoteado todo el día,
porque muchos son los que con soberbia pelean contra mí.

3El día en que temo, yo en ti confío.

4En Dios, cuya palabra alabo, en Dios he confiado, no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?

5Todo el día pervierten mis palabras; todos sus pensamientos contra mí son para mal.

6Atacan, se esconden, espían mis pasos, como esperando para quitarme la vida.

7Por causa de la iniquidad, arrójalos, en tu ira humilla a los pueblos, oh Dios.

8Tú has tomado en cuenta mi vida errante; pon mis lágrimas en tu redoma; ¿acaso no están en tu libro?

9Entonces mis enemigos retrocederán el día en que yo te invoque. Esto sé: que Dios está a favor mío.

10En Dios, cuya palabra alabo, en el SEÑOR, cuya palabra honro;

11en Dios he confiado, no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre?

12Están sobre mí, oh Dios, los votos que te hice; ofrendas de acción de gracias te ofreceré.

13Pues tú has librado mi alma de la muerte, y mis pies de tropiezo, para que yo pueda andar delante de Dios en la luz de la vida.

El salmo 56 es un himno de alabanza y confianza, de adoración y gratitud. Sin embargo, este fue escrito en circunstancias muy lejos de ser ideales. David huía del Rey Saul, y cuando fue encontrado y atrapado por los Filisteos en la ciudad de Gad, fingió estar loco para evitar que lo detuvieran.

En medio de esta intensa y tenebrosa adversidad, se sometió a la protección del Señor, y encontrá la forma de decir: “cuando temo, en ti confío… qué puede hacerme el hombre?” (v. 3-4). El no nego la realidad de lo que le estaba sucediendo, pero encontró una razón para dar gracias en medio de su peor aflicción. Quizás para ti es difícil encontrar por qué dar gracias hoy. Mira por encima de tus circunstancias, mas allá de tus miedos, y pídele a Dios que te muestre lo que El está haciendo en medio de ellos. Luego mira a tu lista de bendiciones y beneficios, quizás te viene a la mente agregar alguna que otra. Enfócate en las que te dan mayor consuelo en medio de las crisis.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Dia 13

Salmo 43:1-5

1Hazme justicia, oh Dios, y defiende mi causa contra una nación impía;

líbrame del hombre engañoso e injusto.

2Ya que tú eres el Dios de mi fortaleza, ¿por qué me has rechazado?


¿Por qué ando sombrío por la opresión del enemigo?

3Envía tu luz y tu verdad; que ellas me guíen,


que me lleven a tu santo monte,


y a tus moradas.

4Entonces llegaré al altar de Dios,


a Dios, mi supremo gozo;


y al son de la lira te alabaré, oh Dios, Dios mío.

5¿Por qué te abates, alma mía,


y por qué te turbas dentro de mí?


Espera en Dios, pues he de alabarle otra vez.


¡El es la salvación de mi ser, y mi Dios!”

Los salmos son un buen lugar de acampada cuando el deseo de tu corazón es ser agradecido-no porque estén llenos de notas de felicidad. Ellos vibran con todo tipo de emoción conocido al hombre. Hablan de presiones abrumadoras, de valles de depresión, y de momentos donde te preguntas si vale la pena vivir. Y sin embargo son los Salmos que revelan que la respuesta a los problemas, dolor, duelo y pérdidas es un regreso constante a Dios en adoración y gratitud.

Aún en la noche más oscura, puedes experimentar paz y descanso, sabiendo que el gozo de la mañana está por delante. Decídete a no dejar que el nivel de tu gozo está determinado por la presencia o ausencia de tormentas, sino por la presencia de Dios. Elige gozarte en El hoy.

Elige unos salmos para leer a lo largo del día (en voz alta si es posible). Dinos si no causan que las alabanzas y gratitud inunden tu corazón.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Dia 12

Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud. Pues me alegré mucho cuando algunos hermanos vinieron y dieron testimonio de tu verdad, esto es, de cómo andas en la verdad.No tengo mayor gozo que éste: oír que mis hijos andan en la verdad.” (3 Juan 1:2-4)

Numerosos estudios seculares y proyectos de investigación dan fe de los beneficios a la salud que la actitud de gratitud aporta. Desde un mejor sueño hasta menos síntomas médicos, la actitud de gratitud parece satisfacer.

El apóstol Juan dice a sus amados hijos y hermanos en Cristo “ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.” (v. 2). Y es cierto- hay algo fortalecedor y de soporte físico cuando estamos con gozo en el Señor y agradecidos por Sus bendiciones.

A pesar de que vivir una vida de piedad no garantiza la salud física, un corazón (espiritualmente hablando) sano puede hacer mucho para mejorar nuestro bienestar físico y emocional. ¿Por qué razón crees que esto puede ser el caso?

Hemos estado en este camino de la gratitud por más de diez días ahora. ¿Qué diferencia has notado en tu bienestar y perspectiva general?

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Dia 11

Romanos 5: 1-11

“1Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo,

2por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

3Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia;

4y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza;

5y la esperanza no desilusiona, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado.

6Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos.

7Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno.

8Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

9Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El.

10Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, habiendo sido reconciliados, seremos salvos por su vida.

11Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación.

Si eres cristiano, lo mejor que te haya pasado es haber sido salvado de la inevitable destrucción por tus pecados y el haber sido recibido en la familia de Dios, desde ahora y para toda la eternidad. Lamentablemente, el paso del tiempo nos vuelve apáticos hacia la obra magnífica y sacrificial de Cristo a favor nuestro. La vida se complica y estamos tan ocupados que podemos pasarnos semanas-o hasta más- sin ser conmovidos por la magnitud de nuestra salvación.

Un amigo parafrasea Romanos 5:8 de este modo: “Dios demostró Su amor por nosotros en esto: que estando nosotros en una rebelión abierta y hostil hacia El, no mostrando interés alguno en El- no sólo eso sino activamente despreciandole a El y a todo lo que El representa – Cristo murió por nosotros.” ¿Cómo no seremos indescriptiblemente agradecidos? Pero, alabado sea Dios, porque la GRATITUD puede reabrir ese sentido de asombro, abrir las lúgubres cortinas de la complacencia hasta que toda la luz de Su gracia y gloria entren y resplandezcan.

La salvación que tenemos en Cristo es “algo esplendoroso en múltiples formas”, un diamante con innumerables facetas brillantes. ¿Qué bendición espiritual de la lectura de las Escrituras necesitas agregar a tu lista de “Regalos de Dios”?

martes, 17 de noviembre de 2009

Dia 10

1 Corintios 2: 6-11

6Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; pero una sabiduría no de este siglo, ni de los gobernantes de este siglo, que van desapareciendo, 7sino que hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta que, desde antes de los siglos, Dios predestinó para nuestra gloria; 8la sabiduría que ninguno de los gobernantes de este siglo ha entendido, porque si la hubieran entendido no habrían crucificado al Señor de gloria; 9sino como está escrito:


COSAS QUE OJO NO VIO, NI OIDO OYO, NI HAN ENTRADO AL CORAZON DEL HOMBRE,
son LAS COSAS QUE DIOS HA PREPARADO PARA LOS QUE LE AMAN.

10Pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios. 11Porque entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios.

Hay bendiciones en tu vida y en la mia que “ojo no vio ni oido oyó” (v. 9)—bendiciones que solo se muestran precisamente no mostrándose. Hoy, trata de listar tantas como puedas pensar. Por ejemplo, piensa en los kilometros que has recorrido sin problemas con tus neumáticos. Piensa en el gran árbol frente a tu hogar que jamás ha dejado una rama caer dañando tu fachada. Piensa en un pecado o hábito destructivo del que el Señor te ha guardado. Quizás estás con uno o dos problemas de salud, pero piensa en una docena que jamás hayas vivido.

Mira todos los beneficios en tu creciente lista de inductores de gratitud, y al verlos en este “modo en reverso”, encontrarás las bendiciones multiplicandose en una velocidad alarmante.

La gratitud puede (y debe) llevarnos a la intercesión. Un buen comienzo de oración es pedir al Señor que nos recuerde de aquellos que sufren por algunas de las cosas de las que nos ha librado. Levanta en oración a estas personas ante El hoy.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Dia 9

Pero esto digo: El que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará.

Que cada uno dé como propuso en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre.

Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para vosotros, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abundéis para toda buena obra; como está escrito EL ESPARCIO, DIO A LOS POBRES; SU JUSTICIA PERMANECE PARA SIEMPRE.

Y el que suministra semilla al sembrador y pan para su alimento, suplirá y multiplicará vuestra sementera y aumentará la siega de vuestra justicia; seréis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual por medio de nosotros produce acción de gracias a Dios.

Porque la ministración de este servicio no sólo suple con plenitud lo que falta a los santos, sino que también sobreabunda a través de muchas acciones de gracias a Dios.

Por la prueba dada por esta ministración, glorificarán a Dios por vuestra obediencia a vuestra confesión del evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; mientras que también ellos, mediante la oración a vuestro favor, demuestran su anhelo por vosotros debido a la sobreabundante gracia de Dios en vosotros.

¡Gracias a Dios por su don inefable!” (2 Corintios 9:6-15)

Cuando la gratitud se desarrolla, generalmente florece la generosidad también. Sin embargo, la generosidad es una cualidad poco natural. Quiero decir, nos encontramos en una era de tantos riesgos, volátil, y peligrosa como jamás hubiéramos pensado, donde la sabiduría convencional te dice que no es momento de estar siendo descuidado con tu dinero y otros recursos.

Aun así, Pablo espresó una sorprendente falta de interés en los indicadores económicos cuando aconsejó a la iglesia de Corintio que dejaran que la generosidad fuese de sus expresiones de gratitud más notables. Su confianza en la provisión de Dios era tan fuerte, que para él era algo que se daba por sentado que en la iglesia “seréis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual por medio de nosotros produce acción de gracias a Dios” (v.11). “Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para vosotros, a fin de que teniendo siempre todo lo suficiente en todas las cosas, abundéis para toda buena obra” (v.8).

En todas las cosas. En todo momento. Los agradecidos son personas generosas.

¿Qué acto de generosidad ha sido despertado en ti hoy por la gratitud? Pídele a Dios que te de la sabiduría y fe, y luego sigue los impulsos de Su Espíritu con relación a tu DAR.

sábado, 14 de noviembre de 2009

Dia 8

Santiago 4: 6-10 “6Pero El da mayor gracia. Por eso dice: DIOS RESISTE A LOS SOBERBIOS PERO DA GRACIA A LOS HUMILDES. 7Por tanto, someteos a Dios. Resistid, pues, al diablo y huirá de vosotros. 8Acercaos a Dios, y El se acercará a vosotros. Limpiad vuestras manos, pecadores; y vosotros de doble ánimo, purificad vuestros corazones. 9Afligíos, lamentad y llorad; que vuestra risa se torne en llanto y vuestro gozo en tristeza.10Humillaos en la presencia del Señor y El os exaltará.

La gratitud es el resultado de un corazón humillado, así como la ingratitud y el espíritu de queja fluyen de un corazón orgulloso. Las personas orgullosas están encerradas en sí mismas. Si las personas o circunstancias no les agradan, o no les son cómodas, con mucha probabilidad acabarán quejándose o volviendose resentidas.

Una persona humillada piensa mucho en Dios y en los demás y poco en sí mismo. Reconoce que cualquier cosa que tiene es más de lo que se merece. No siente que nadie le debe nada. No se siente con derecho de tener más, o de que la vida sea fácil, o que todo el mundo tiene que amarle y tratarle bien. El está agradecido por cualquier gesto de la bondad que le es expresado, sabiendo que es más de lo que merece.

Haz una lista de cualquier cosa por lo que recuerdes que has estado quejándote recientemente. ¿Cómo refleja esa queja un espíritu de orgullo, derechos y expectativas?

Toma tiempo para sentarte en quietud delante del Señor. Confiesa cualquier orgullo que has evidenciado ya sea mediante la queja, irritabilidad, o resentimiento, mas que en dar gracias. Humillado dile a El que no mereces de Su favor, y dale las gracias por bendiciones específicas recientes que El traiga a tu mente.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Dia 7

“11Y aconteció que mientras iba camino a Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea, 12y al entrar en cierta aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia, 13y alzaron la voz, diciendo: ¡Jesús, Maestro! ¡Ten misericordia de nosotros! 14Cuando El los vio, les dijo: Id y mostraos a los sacerdotes. Y sucedió que mientras iban, quedaron limpios. 15Entonces uno de ellos, al ver que había sido sanado, se volvió glorificando a Dios en alta voz. Y cayó sobre su rostro a los pies de Jesús, dándole gracias; y éste era samaritano.” (Lucas 17:11-15)

Al leer este pasaje, notemos algunos detalles del leproso que se devolvió a agradecerle a Jesús. Primero, volvió en alta voz. No podia contener su gratitud. Esta ocasión requería un despliegue extremo, sin límite, público de gracias.

Segundo, este se acercó. Los diez leprosos “se pararon a distancia” (v.12) de Jesús – los leprosos estaban ceremonialmente separados y no podían acercarse a aquellos que estaban “limpios”. El leproso sano “cayó sobre su rostro a los pies de Jesús, dándole gracias” (v. 16) fue el único que se acercó a Jesús. La gratitud nos coloca próximos a Cristo, donde vivimos la plenitud del poder de Su redención y disfrutamos la bendición de Su presencia.

Tercero, “el vino de lejos”. “éste era Samaritano” (v. 16). Este hombre nunca había conocido el Dios verdadero hasta que Jesús vino a su mundo y transformó su vida. Después de separarse de Jesñus por una brecha religiosa, cultural y física, a él le encantó lo que vió en Jesús. La gratitud te atrae a Jesús.

Busca una oportunidad hoy de agradecer al Señor por lo que El ha hecho en tu vida- en voz alta, en presencia de otros.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Día 6

Romanos 11: 33-36

¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios e inescrutables sus caminos! Pues, ¿QUIEN HA CONOCIDO LA MENTE DEL SEÑOR?, ¿O QUIEN LLEGO A SER SU CONSEJERO?, ¿O QUIEN LE HA DADO A EL PRIMERO PARA QUE SE LE TENGA QUE RECOMPENSAR? Porque de El, por El y para El son todas las cosas. A El sea la gloria para siempre. Amén.

Robertson McQuilkin, antiguo presidente de la Universidad Internacional de Columbia nos cuenta de un momento cuando, después de enfrentar el diagnóstico de Alzheimer de su esposa y la muerte de su hijo mayor, se retiró a un refugio en la montaña, a solas, tratando de reenfocar su corazón y captar de nuevo el amor por Dios que en medio de la tragedia de pérdida personal se había evaporado lentamente.

Después de un día dedicado a la oración y el ayuno, empezó a escribirle una carta de amor a Dios, enumerando los regalos que había recibido de la mano del Señor. Identificó diez bendiciones en particular que solo queda decir que absolutamente excedieron su imaginación, cosas para las cuales no podia encontrar palabras para poder expresar cuán valiosa le eran, lo imposible que le hubiera sido la vida sin ellas.

Te animo a que revises las listas que has estado haciendo y elijas las “diez principales”- bendiciones espirituales TAN GRANDES, que jamás podrás generar suficiente gratitud para expresar lo que significan para tí y lo que te dicen acerca de tu Salvador.

La próxima vez que tu mente esté angustiada con pensamientos tristes, saca tu lista de los “diez principales” y conscientemente transfiere tu enfoque de lo que te está aplastando y comienza a agradecer las cosas que están en tu lista.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Día 5

Efesios 5: 15-21

15Por tanto, tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabios,

16aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

17Así pues, no seáis necios, sino entended cuál es la voluntad del Señor.

18Y no os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución, sino sed llenos del Espíritu,

19hablando entre vosotros con salmos, himnos y cantos espirituales, cantando y alabando con vuestro corazón al Señor;

20dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre;

21sometiéndoos unos a otros en el temor de Cristo.

En verdad espero que estés más consciente de las muchas razones por la que debes estar agradecida. Recuerdo escuchar a un amigo que mientras cepillaba sus dientes y meditaba en el verso 20 de nuestra lectura de hoy, se sorprendió del uso de la palabra “todo”. De pronto vino a él el recordatorio de la importancia de dar gracias a Dios aun por aquellas “pequeñas cosas” que muchas veces pasamos por alto. Esto lo hizo pausar y ser agradecido por, bueno… el cepillo de dientes! Y la pasta de dientes! Y ya que estaba en eso, le dio gracias a Dios por sus dientes, probablemente por primera vez en su vida!!!

Esto puede que requiera una lista aparte de la que hiciste ayer, pero definitivamente es una categoría a considerar. Ya que cada cosa que tenemos es un regalo de Dios, ese “todo” amerita también nuestro agradecimiento (Santiago 1:17: “Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto…”). Mi amigo me diho que también se preguntó a sí mismo: “Si el suministro de mañana dependiera de mi agradecimiento de hoy, ¿Cuánto me suministraría el Señor mañana?

¿Qué “pequeñas cosas” puedes agregar a tu lista? Quizás algunos de esos objetos de gratitud te llevan a darte cuenta que has dado por sentado algunas personas en tu vida, sin valorar lo que significan. A ellos, dales las gracias de algún modo!

martes, 10 de noviembre de 2009

Día 4

Salmo 103: 1-5

Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser su santo nombre.

Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de sus beneficios.

El es que perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus enfermedades; el que rescata de la fosa tu vida, el que te corona de bondad y compasión, el que colma de bienes tus años, para que tu juventud se renueve como el águila.

Al reconocer e identificar las bendiciones específicas que hemos recibido de Dios y de otros, descubrimos innumerables razones para expresar gratitud. El salmista tomó tiempo para bendecir al Señor por beneficios específicos- El no quería olvidar ni uno de ellos! Al abrir hoy tu corazón en oración a El hoy, pídele a Dios que te revele cuán grande ha sido tu “paquete de beneficios”.

Haz dos listas con estos encabezados: “Regalos de Dios” y “Regalos de otros.” Escribe bajo ellos lo que te venga a la mente. No trates de forzar esto a que sea un ejercicio de una vez y en diez minutos termino- detente y empieza cuando te sea natural. Continúa agregando a estas listas lo que en los próximos treinta días te venga a la mente.

Cuando acabes de listar tus bendiciones, toma tiempo para leer tu lista, línea por línea, agradeciendo a Dios cada uno de estos beneficios. Luego, lee en alto el salmo 103. Trata de memorizar y meditar por lo menos los primeros cinco versos en esta semana.

viernes, 6 de noviembre de 2009

Dia 3

1Dad gracias al SEÑOR, porque El es bueno; porque para siempre es su misericordia.

2Díganlo los redimidos del SEÑOR,
 a quienes ha redimido de la mano del adversario,

3y los ha reunido de las tierras, del oriente y del occidente,
 del norte y del sur.

4Vagaron por el desierto, por lugar desolado, no hallaron camino a ciudad habitada;

5hambrientos y sedientos, su alma desfallecía en ellos.

6Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR, y El los libró de sus aflicciones;

7y los guió por camino recto, para que fueran a una ciudad habitada.

8Den gracias al SEÑOR por su misericordia
y por sus maravillas para con los hijos de los hombres.

9Porque El ha saciado al alma sedienta, y ha llenado de bienes al alma hambrienta.

10Moradores de tinieblas y de sombra de muerte, prisioneros en miseria y en cadenas,

11porque fueron rebeldes a las palabras de Dios
 y despreciaron el consejo del Altísimo;

12humilló pues, sus corazones con trabajos, tropezaron y no hubo quien los socorriera.

13Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR y El los salvó de sus aflicciones;

14los sacó de las tinieblas y de la sombra de muerte y rompió sus ataduras.

15Den gracias al SEÑOR por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos de los hombres.

16Porque El rompió las puertas de bronce e hizo pedazos las barras de hierro.

17Por causa de sus caminos rebeldes, y por causa de sus iniquidades, los insensatos fueron afligidos.

18Su alma aborreció todo alimento,
 y se acercaron hasta las puertas de la muerte.

19Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR y El los salvó de sus aflicciones.

20El envió su palabra y los sanó
y los libró de la muerte.

21Den gracias al SEÑOR por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos de los hombres.

22Ofrezcan también sacrificios de acción de gracias y pregonen sus obras con cantos de júbilo.

23Los que descienden al mar en naves y hacen negocio sobre las grandes aguas,

24ellos han visto las obras del SEÑOR
 y sus maravillas en lo profundo.

25Pues El habló, y levantó un viento tempestuoso que encrespó las olas del mar.

26Subieron a los cielos, descendieron a las profundidades, sus almas se consumían por el mal.

27Temblaban y se tambaleaban como ebrios,
y toda su pericia desapareció.

28Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR
y El los sacó de sus aflicciones.

29Cambió la tempestad en calma
y las olas del mar callaron.

30Entonces se alegraron porque las olas se habían aquietado,
 y El los guió al puerto anhelado.

31Den gracias al SEÑOR por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos de los hombres.

32Exáltenle también en la congregación del pueblo, y alábenle en la reunión de los ancianos.

El tema del salmo 107 (expresado en los primeros dos versos) está seguido de “testimonios personales”—ilustraciones de aquellos que han sido redimidos por el Señor y tienen razón para darle a El gracias. Cada testimonio incluye un desarrollo similar: problemas—las vicisitudes en las que se encontraba la persona; un grito desesperado al Señor para que les ayudara; y la salvación DIvina. El pasaje está marcado por una respuesta- un “coro de acción de gracias” que se repite al final de cada testimonio.

Hoy, escribe tu testimonio personal de la gracia salvadora de Dios, siguiendo el desarrollo que encontramos en el Salmo 107.

¿Cómo era tu vida antes que El te redimiera?

¿Cómo te llevó Dios al final de ti misma, cuando no dabas más, al lugar donde clamaste a El por misericordia?

¿Qué ha cambiado desde que El te libró de la esclavitud de pecado?

Si tienes tiempo, escribe un testimonio breve de alguna circunstancia que sucedió DESPUES de tu salvación inicial, cuando estuviste bajo presión, clamaste al Señor y El vino en tu rescate.

Luego comparte tu historia (Su historia) con alguien hoy. Dile cuán agradecido estás de que el Señor te haya salvado- eternamente así como diariamente.