“Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud. Pues me alegré mucho cuando algunos hermanos vinieron y dieron testimonio de tu verdad, esto es, de cómo andas en la verdad.No tengo mayor gozo que éste: oír que mis hijos andan en la verdad.” (3 Juan 1:2-4)
Numerosos estudios seculares y proyectos de investigación dan fe de los beneficios a la salud que la actitud de gratitud aporta. Desde un mejor sueño hasta menos síntomas médicos, la actitud de gratitud parece satisfacer.
El apóstol Juan dice a sus amados hijos y hermanos en Cristo “ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud.” (v. 2). Y es cierto- hay algo fortalecedor y de soporte físico cuando estamos con gozo en el Señor y agradecidos por Sus bendiciones.
A pesar de que vivir una vida de piedad no garantiza la salud física, un corazón (espiritualmente hablando) sano puede hacer mucho para mejorar nuestro bienestar físico y emocional. ¿Por qué razón crees que esto puede ser el caso?
Hemos estado en este camino de la gratitud por más de diez días ahora. ¿Qué diferencia has notado en tu bienestar y perspectiva general?

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