DIA 3
La Persistencia del Orgullo
“Pero ahora os jactáis en vuestra arrogancia; toda jactancia semejante es mala.”
Santiago 4:16
El orgullo es como un gato callejero que actúa como un miembro de la familia. Cuando sales al trabajo, el Orgullo te acompaña, esperando que lo alimenten. Cuando llevas a tus hijos al parque, las peste te sigue. Le encanta subirse al carro cuando salimos a la iglesia.
Cuando abres la puerta para ofrecer comida y albergue a los necesitados, el Orgullo trata de entrar por debajo de la puerta. La respuesta apropiada seria darle una patada para que salga por la puerta de atrás inmediatamente. Sin embargo, con mucha frecuencia dejamos que el Orgullo se acurruque al lado nuestro en nuestro sillón favorito, calentito.
Si aplicamos esta analogía al libro de Ester, podríamos decir que el orgullo del Rey Asuero había crecido hasta convertirse en un leon que tenía libertad para andar en todo el reino. El capitulo uno nos dice que el rey dio un gran banquete para desplegar sus riquezas. “Y él mostró las riquezas de la gloria de su reino y el esplendor de su gran majestad durante muchos días, ciento ochenta días” (Ester 1:4). Continuamos viendo el orgullo de Asuero en la manera como protegía su tiempo, demandaba las cosas, trataba a otros sin respeto alguno. Este orgullo llevó dolor y confusión a los que le rodeaban.
La tentación de actuar como el Rey Asuero está siempre con nosotros. De manera natural deseamos impresionar a otros: ya sea abiertamente con carros, ropas, o mas sutilmente con actos de servicio y sacrificio. Se requiere una dependencia diaria en el poder de Dios para poder “espantar” al gato callejero del orgullo cada vez que aparece.
“El vicio esencial, el mayor de los males es el Orgullo…
es el estado de mente completamente anti-Dios”
C.S. Lewis
Personalizándolo:
- ¿Qué talentos, logros o posesiones te encuentras exhibiendo con mas frecuencia? Pídele a Dios que te de el poder de decir no a la tentación de ufanarte de eso tan pronto como surge.
- Pide a Dios que te muestre cualquier área de orgullo no confesado en tu corazón.

No hay comentarios:
Publicar un comentario