DIA 16
Una cruel promoción
“Asuero engrandeció a Amán…”
Ester 3:1
“Mi pie casi tropieza”.
Esta es la forma en que la duda es descrita en el Salmo 73. El autor está tentado a cuestionar la bondad de Dios cuando ve que el impío prospera. “Su cuerpo es robusto”, nota el autor. “No sufren penalidades como los mortales, ni son azotados como los demás hombres.” (vv. 4-5).
Quizás te has planteado esto mismo como el salmista. Entras en una tienda y notas que los “famosos” tienden a ser infieles y profanos. Avaros, lideres arrogantes de negocios que son promocionados como “exitosos”. Quizás sabes lo que es conocer de primera mano lo que es ver un empleado no escrupuloso ser promovido por encima de ti.
Mardoqueo sabia lo que era esto. El salvó la vida del rey, pero en vez de recibir las “gracias” vio como el ambicioso Amán era ascendido al segundo puesto en jefe.
Las palabras del salmista podían haber expresado el sentimiento que Mardoqueo quizás fue tentado a tener: “en vano he guardado puro mi corazón y lavado mis manos en inocencia (v. 13).”
Cuando el salmista finalmente se encuentra a solas con Dios, el se da cuenta que la historia aun no acaba. Un día, Dios juzgará al impío. El salmista dice “Ciertamente, tu los pones en lugares resbaladizos; los arrojas a la destrucción (v. 18)”.
Por muchos años, Mardoqueo sirvió fielmente mientras veía al malvado prosperar. A diferencia de nosotros, Mardoqueo no podía saltar en su Biblia a los últimos capítulos de Ester y leer cómo iba a acabar la historia. Tampoco tú puedes saltar a los últimos capitulos de tú historia. Tu puedes, sin embargo, orar con el salmista “tú has destruído a todos los que te son infieles. Mas para mi, estar cerca de Dios es mi bien.”
“Ahora, ¿qué haces entonces? Confías en el que está escribiendo la historia. De hecho, Ya El ha escrito la historia. Lo único es que nosotros no hemos leído el final aún. Espera por ese último capítulo, espera en el Señor.”
Nancy Leigh DeMoss
Personalizándolo:
¿Quién te viene a la mente cuando piensas en un malvado siendo promovido? En vez de desearle una caída, ora porque esta persona llegue a conocer a Cristo, y que rinda todo lo que tienen a El y se arrepientan de sus pecados.

Qué significa para ti ESPERAR EN EL SEÑOR? No es una espera de brazos cruzados. Los que esperan en el Señor, “correrán y no se fatigarán” dice el salmista…
ResponderEliminarLa espera en el Señor nos lleva a buscar en la Palabra ¿COMO QUIERE DIOS QUE YO ESPERE? Encontramos entonces multiples versos que nos hablan de la espera con gozo, con proposito, con paz, con esperanza, con fe… fe en que “para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito” (Rom. 8:28) y ¿dónde vemos todo esto puesto en práctica? En una vida de obediencia a lo que Dios claramente nos ha dejado plasmado en Su Palabra.
Mi invitación es a que hoy renovemos nuestro compromiso de obediencia a nuestro Padre, confesandole a El las veces que hemos sido desobedientes. Expresando nuestra desobediencia un corazón falto de fé en Su orquestación y soberanía. Esto no es más que incredulidad. Y si lo que encuentras en la raíz de tu desobediencia es que has preferido hacer las cosas a “tu manera” en vez de a Su manera, confiesa que tu corazón ha sido rebelde e idólatra, quitándole a Dios su lugar y poniendo allí tus “ideas, planes, motivaciones y justificaciones” antes que los “términos” del Sustentador de nuestras vidas.
Que Dios les bendiga.