DIA 24
Inseguridad
“Sino que cuando seas invitado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando llegue el que te invitó, te diga: "Amigo, ven más adelante"; entonces serás honrado delante de todos los que se sientan a la mesa contigo.
Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille será ensalzado..”
Lucas 14:10-11
Un amigo recientemente tuvo la oportunidad de convertirse en gerente de su departamento. Declinó la oferta aludiendo que amaba su trabajo y que no quería que los deberes gerenciales le arroparan. Lo que la mayoría no sabe es que en un momento de su vida, este hombre solo estaba enfocado en escalar corporativamente. Casi sacrificó su relación con su esposa e hijos en pos de su éxito profesional. El declinar esta promoción demostraba mucha madurez de su parte.
Aman fue un hombre que jamás aprendió esta lección. Después de ser promovido a segundo en rango después del rey, a Aman le fue dada autoridad sobre sus colegas (Ester 3:2). El reunió a su esposa y amigos y les “contó la gloria de sus riquezas, la multitud de sus hijos, y todas las ocasiones en que el rey le había engrandecido, y cómo le había exaltado sobre los príncipes y siervos del rey.” (Ester 5:11).
Como estaba enfocado en la meta errada, Aman continuamente se frustraba. Considera estos ejemplos:
- No podía conseguir que todos en el reino se postraran ante él (3:2).
- Estaba forzado a mostrar grandes honores a su enemigo (6:11).
- Su plan para eliminar a todos los judíos se frustró (9:2).
- Finalmente, fue públicamente ejecutado (7:10).
Mardoqueo fue lo opuesto de Aman. Sirvió en quietud y con humildad, aun así, recibió gran honor y promoción. Mardoqueo estaba enfocado en la gloria de Dios, y recibió reconocimiento terrenal también. En contraste, Aman estuvo enfocado en su propia gloria y lo perdió todo. Su “escalada al éxito” solo le llevó a las escaleras de la horca que subió para ser colgado.
“Aman es un retrato de la inseguridad. Los inseguros derivan su identidad de ser promovidos, de tener un buen sueldo, de conducir un buen tipo de vehículo, de vivir en buenas casas, lucir la ropa buena, y de tener a sus hijos en la escuela correcta. De ahí derivan su identidad: eso es inseguridad”
Nancy Leigh DeMoss
Personalizándolo:
Ya sea en la oficina, en la iglesia o con un grupo de madres, la tentación de impresionar a otros siempre es fuerte. Menciona una forma en que puedes tomar el último lugar en vez del primero.

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ResponderEliminarEngañoso es nuestro Corazon… cuando pienso en las frustraciones con las que vivio Aman, pienso en tantas de nosotras que vivimos asi. Sera acaso que padecemos de esta enfermedad de la inseguridad y nuestras frustaciones son los sintomas de ella?
ResponderEliminarQuizas me preguntan: Que tiene que ver mi frustracion con mi trabajo, esposo, hijos, nivel adquisitivo con inseguridades en mi?
Si tu sentido de valor e identidad viene de otra fuente que no sea de Dios estas padeciendo de inseguridad. ¿Categóricamente? CATEGORICAMENTE!
El valor que tienes como persona te lo da el que seas Criatura de Dios, que llevas Su imagen impresa en tí, que siendo tu su hija, la Palabra nos habla de que Dios ha orquestado tu salvación desde antes de la fundación del mundo, que vales tanto para El que dió a Su Hijo para que El hiciera lo que tú jamás podrías haber alcanzado… ¿y que tiene que ver eso, por ejemplo, con mi frustración laboral?
Bueno, que cuando en un lugar de trabajo se dan situaciones oscuras, de chismes, de manipulaciones, de mentiras, a tí como Hija del Señor de Señores lejos de darte ansiedad lo que se mueve en el ambiente y llevarte a maquinar como defender tu puesto, esto debe ser un llamado a tus rodillas para ver cómo puedes traer Gloria a Dios con tu obediencia a Sus Formas (esto sería cumplir con el mandato que Jesús nos dejó de SER TESTIGOS). Este es el llamado a CONFIAR en la espera. No con una confianza de resignación, sino con la certeza de que Dios está en control de todo, a El no se le ha escapado tu situación, que nuestras vicisitudes estan siendo permitidas por El para continuar con nuestro proceso de santificación.
El ver el propósito de Dios en medio de la situación que hoy día te trae frustración te da una plataforma donde poder “hacer pie”. Pero te invito que en vez de pararte en esa plataforma, te quedes de rodillas… en quietud de corazón habla con El. En última instancia, con cada frustración que enfrentes hay una lección que te ASEGURO Dios quieres que aprendas: El es SUFICIENTE.
¿Es Dios suficiente para ti? ¿Aun crees que necesitas de otras cosas-personas-experiencias para sentirte completa, realizada, satisfecha? Respondiendo esta pregunta sabrás cuanto camino te queda por recorrer hasta poder vivir una vida libre de inseguridades.
Como dijo Jim Elliot “No es tonto el que da lo que no puede retener para ganar lo que no puede perder”